miércoles, 23 de septiembre de 2009

Por primera vez voy a publicar el mismo escrito en "Denuncias. Malas experiencias" y en este blog, pero mi indignación llega a extremos dolorosos. Es como cuando una persona cercana, un familiar al que quieres, comete un error que daña a terceros. Así me encuentro frente al PSOE. Pero al pan pan y al vino vino.

PSOE y PP rechazan moción sobre el maltrato de animales

Abomino (y denuncio desde aquí ) de la actitud de PSOE y PP por su oposición a la aprobación de una ley presentada en el Parlamento para evitar que las fiestas donde hay maltrato animal, sean declaradas como interés turístico. Me consta el malestar de muchos parlamentarios socialistas a esta votación. Es un poco largo pero merece la pena que lo leaís. Y desde aquí invito a una movilización ciudadana para protestar por semejante votación que yo tildo de criminal.Me parece una uténtica aberración y dejo constancia aquí del discurso en el Parlamento del señor VICEPRESIDENTE (Molas i Batllori) (Moción del Grupo Parlamentario Entesa Catalana de Progrés, por la que se insta al Gobierno a la adopción de las medidas necesarias para que todas las fiestas de interés turístico nacional e internacional cumplan la prohibición de actos que comporten directa o indirectamente maltrato a animales o personas.Tiene la palabra el senador Esquerda) El señor ESQUERDA SEGUÉS: (sic) "Moltes gràcies, senyor president. (El señor Esquerda Segués comienza su intervención en catalán) Señorías, les he dicho que uno de los puntos más destacados e importantes de la ley de protección de animales de Cataluña, es el que define a los animales como seres vivos, dotados de sensibilidad física y psíquica y, por tanto, con derechos que persiguen su bienestar, a diferencia de lo que hoy por hoy todavía está en algunas leyes civiles que los definen como bienes muebles.Hace más de 45 años que se vienen declarando fiestas de interés turístico nacional, los festejos de los pueblos, que cumplen ciertas condiciones entre las que cabe destacar que sean tradición popular, su valor cultural, el atractivo turístico, la antigüedad o la continuidad en el tiempo, –que sean seguidos-, el arraigo, la originalidad, etcétera. Así, a lo largo del tiempo, han sido varios centenares de fiestas las que se han ido declarando fiestas de interés turístico nacional que tienen carácter indefinido mientras se conserven las esencias que las permitieron.El 3 de mayo del año 2006, mediante orden del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, con el número 1 763, dice que se mejora dicho régimen de declaración de interés turístico nacional. Las aportaciones que hace la nueva orden ministerial son varias, pero, por primera vez, se exige especial cuidado en garantizar el respeto a animales y personas. Así, su artículo 2.5, dice que serán desestimadas aquellas solicitudes de declaración de interés turístico nacional o internacional referidas a fiestas con concurrencia de actos en los que directa o indirectamente se maltraten animales o personas.Con ello, se deslinda por primera vez el maltrato animal de la tradición, como aporte positivo y mérito a la fiesta.Y ello, señorías, no es mérito del político más que como transmisor de un sentimiento social que cada día está más concienciado en el respeto a los animales, a sus derechos y a la convicción de que la crueldad y la violencia hacia ellos no es más que un síntoma claro y evidente de una disfunción social y una demostración de la crueldad y violencia que puede desatar el ser humano.Pero volviendo a la Orden ITC/1763/2006, he de decir que lo que se avanza con el punto 5 del artículo segundo se desanda con el undécimo, según el cual “Todas las fiestas actualmente declaradas de interés turístico nacional o internacional al amparo de lo dispuesto en la orden ministerial de 19 de enero de 1979 seguirán siendo beneficiarias de dicha declaración.”En definitiva se aprueba una cosa y exactamente la contraria. ¿Pueden ustedes decirme, señorías, cuántas fiestas en las que se produzca maltrato a los animales van a solicitar actualmente ser declaradas de interés turístico nacional, manteniendo dicha violencia como un importante activo de dicha fiesta, estando como está, cada vez más condicionada la sociedad en contra de la violencia y la crueldad hacia los animales? Señorías, creo que nadie, pero si hubiera alguno, ese sería justamente la excepción que confirmaría la regla. El artículo undécimo anula en la práctica el punto 5 del artículo segundo.Con esta moción se pretende dar un paso más en la concienciación colectiva y en la erradicación de un tipo de violencia, cual es la violencia y la crueldad con los animales. Bajo ningún concepto pretende prohibir absolutamente nada, simplemente estima que deben dejar de promocionarse, al amparo del Estado, aquellas fiestas en las que el principal reclamo es precisamente la violencia hacia los animales. Y entendemos que ello se puede hacer modificando la Orden ITC/1763/2006, de 3 de mayo, para que el punto 5 del artículo segundo pueda aplicarse a todas las fiestas de interés turístico nacional, revisando el reconocimiento de todas esas fiestas declaradas al amparo de la orden ministerial de 19 de enero de 1979.Actualmente son varias las comunidades autónomas que han aprobado leyes de protección de los animales, lo cual nos da esperanza como país en la evolución de nuestra sociedad. Kant consideraba que las personas violentas con los animales son siempre violentas con los seres humanos. Yo no sé si esto es siempre así, pero sí creo que la persona que es violenta con los seres humanos es muy probable que antes haya tenido experiencias con violencia, aunque sea como espectador, y además, haya disfrutado con ellas.Y lo malo de las fiestas de las que hablamos, que no de las fiestas en sí, sino de la violencia que en ellas se desata, es que unos espectadores excepcionales, que son los niños, ven cómo la persona más aplaudida, la que a veces resulta galardonada, la que es premiada o agasajada, es decir, señorías, les hablo del líder de esa fiesta, es la que mata al animal, el que le corta más cabezas, el que le hace más diabluras. Es decir, ese niño ve agasajar al más bruto, al más violento o al más cruel, al que se disfraza por la sociedad y por los defensores de esas fiestas como el más valiente, el más osado, el más hábil o el más forzudo.Afortunadamente cada vez hay más gente concienciada contra estas prácticas, y también en nuestro país, y al final, señorías, hasta España se convertirá en una sociedad moderna, de las que sienten respeto por los animales y reconocen los grandes valores que su presencia nos aporta.Albert Schweitzer, premio Nobel de la paz, dijo lo siguiente: Cualquiera que esté acostumbrado a menospreciar la vida de cualquier ser viviente está en peligro de menospreciar también la vida humana.Creo que está claro que, dentro de la escala evolutiva, los animales tienen un nivel inferior al humano, y nosotros hemos de ser los responsables, no solo de evitar la desaparición de algunas especies, sino también de su bienestar y de su dignidad animal, por lo que cualquier maltrato, abuso, violencia o crueldad para con ellos nos aleja de la propia evolución humana y de la defensa de los derechos de los animales que se tiene en los países de nuestro entorno.Los principios de respeto, defensa y protección de los animales figuran hoy en los tratados y convenios internacionales, como los de Washington, Bonn o Berna, y en las legislaciones de los países socialmente más avanzados, como Alemania, Italia, Reino Unido o Francia. Así, los cambios legislativos en todo el mundo van claramente destinados a asumir la filosofía proteccionista de los animales, incorporando la creciente sensibilidad social hacia la temática de los animales como seres sensibles y con capacidad de sentir dolor físico y psicológico.Las normas legales en defensa de la protección de los animales están siendo una herramienta capital para la educación de la sensibilidad y para la convivencia y, también, un instrumento que ayuda al fomento de los valores de la tolerancia y el respeto. Asimismo, son una herramienta educativa y social para la prevención de la violencia y los maltratos. En este sentido, las leyes de protección a los animales promovidas por algunas comunidades autónomas, concretamente las aprobadas por el Parlament de Catalunya en 1998 y en 2003, deberían ser referentes a considerar y valorar para su extensión al conjunto del Estado.Como ya he dicho, el objeto de esta moción persigue, simplemente, que el Gobierno sea consecuente con sus normas y que, una vez acordado que una fiesta no puede ser declarada de interés turístico nacional o internacional si existe maltrato animal, exija el mismo requisito a las fiestas que fueron declaradas así con anterioridad al año 2006. Lo que pedimos es dejar atrás esta violencia porque, bajo el escudo de lo que algunos llaman tradiciones, se ampara maltratar, agredir, practicar mutilaciones y matar, por juego o simplemente por perversidad, a animales.Mahatma Gandhi decía que el nivel de civilidad de un pueblo se mide en función de cómo trata también a sus animales. Una sociedad moderna, culta y progresista tiene la obligación política y moral de defender y proteger, incluso de oficio, el bienestar de los animales, superando una perspectiva excesivamente antropocéntrica que solo contempla los animales en función de la relación con la salud humana o con su uso como objetos o instrumentos. Este es el debate que plantea la moción y no otros que quedan fuera de su objetivo y de su objeto.Sus señorías habrán observado que no he puesto ni un solo ejemplo. De hecho, si miramos la multitud de fiestas declaradas de interés turístico nacional vemos que la mayoría tienen como primera motivación la conmemoración religiosa o patronal y, realmente, las que tienen como primera motivación algún maltrato animal son pocas.Nos gustaría que se eliminara ese maltrato pero no es a nosotros a quien corresponde hacerlo, le corresponde a la sociedad a la que pertenecen esas fiestas porque solo si se hace por convencimiento se puede conseguir su eliminación sin traumas. Pero sí está en nuestras manos que la promoción que hagan de sus fiestas, bien sea en nuestro propio territorio o en el extranjero, no lleve el sello del ministerio amparando dicha fiesta porque, luego, cuando el visitante que lo ha encontrado por Internet acude pensando que va a una fiesta donde salen unos lanceros todos uniformados, se encuentra con el toro en medio como si fuera la cabra de la legión española. El visitante que llega se encuentra con una visión tan cruda como aquella con la que nos desayunamos el día 16 de este mes al ver la portada de El País –y lo he traído-, donde aparecía una foto con una cuarentena de caballeros montados con lanza en mano y uno, el más valiente evidentemente, atravesándosela al toro, que está tumbado. Seguro que ustedes se acuerdan de esta portada de El País en donde se ve esta escena macabra y bastante salvaje. (Muestra la portada del periódico a sus señorías.)Señorías, si en Tordesillas quieren seguir practicando esta salvajada con medalla incluida, que lo hagan, yo no iré y lucharé para eliminarla. Pero, senadoras y senadores, hagamos efectivo que al menos no le puedan llamar fiesta de interés turístico nacional.
Muchas gracias."

Y yo, Silvia Castaño, suscribo este discurso

Aclaración al Post: El PSC forma parte de la "Entesa catalana i de progrés" y por lo tanto suscribe este escrito. O sea, votó en contra del PSOE.